Hoy traté de recordar la historia de tu nombre, estaba segura de que la había guardado pero no la encuentro por ninguna parte.
Así que supongo que irás desapareciendo poco a poco. Tal vez sea primero un ojo o tu brazo izquierdo...
(O tu sonrisa chueca de lunes por la mañana) No sé si importe por dónde empieces a borrarte, sólo espero que no duela tanto como esta noche.
