jueves

Naturalidad


No estoy muerta.
Ahora me concentro en otras cosas.
Olvido (por ejemplo) todo el tiempo que añoré estar en otra parte. Olvido los sueños, los besos y los viajes. Vivo y revivo cada día (aunque suene a frase de superación personal o a cliché barato) a base de música, chocolate, risas y una que otra lagrima que a nadie afecta.
Soy feliz con lo mucho que me falta. Con mi próximo Buenos Aires. Con mi Sabina que viene cada año a intercambiarme los recuerdos. A extrañar como nunca, como siempre  a Dana.