De Santiago a Paine son aproximadamente 2horas. Más el tiempo de espera del bus, más el tiempo que tardas en averiguar de dónde sale, más el tiempo que te tardas en soñar que vas a llegar mientras encargas tu computadora en la recepción del hotel y tratas de explicarte como es que vas a pagar doble hotel estando en una misma ciudad.
Y entonces te vas y no esperas nada más que escuchar una canción, porque una canción es eso: un par de minutos que pueden encerrar todas las historias desgraciadas que te han sucedido. Y vas, de nuevo, con tu corazoncito en la bolsa de viaje, recorriendo interminables pastos verdes que parecen prometer a cada centímetro que será inolvidable. Y lo es.
Entonces tu teléfono vibra avisándote que tienes un mail, un mail que te avisa que una delas canciones de tu blog ha sido eliminada. Y no importa, es sólo una. Y te vas repitiendo, te desdoblas es paisajes porque eres un extraña y nadie parece reparar en que sonríes como desde hace mucho no lo hacías. Y respiras, como queriéndote llenar los pulmones de clichés insanos que podrás contarle a tus gatos nietos cuando ya no haya tiempo.
(y un mes después descubres que ese sólo mail, esa sola canción, era en realidad todo tu blog de música, pero ya no tienes ganas de comenzar a subir todo de nuevo y decides que es mejor empezar de nuevo como si además de borrarte las canciones te hubieran borrado las historias y con ello, te hubieran hecho un gran favor)

0 apostrophes:
Publicar un comentario en la entrada